14/5/12

Indonesia

Siempre supe, bah o desde hace bastante tiempo pienso que la Iglesia Católica miente, pero no fue hasta llegar a Indonesia de que pude  finalmente confirmar mis prejuicios y especulaciones. Sí, te estoy hablando a vos Ratzinger, espero que después de esto saques un comunicado oficial para hacerle una enmienda a la Biblia, porque si hay algo que puedo atestiguar es que a Adán y a Eva no los echaron del paraíso sino que los rajaron a patadas en el traste de las islas Gili, un remoto lugar del mundo que los indonesios han reconquistado para ponerlo al servicio del turista… ¡Verdaderamente paradisíaco!


Un fondo de pantalla similar tuve mucho tiempo esperando... Ahora soy yo...
Pero no nos apresuremos… Llegamos a Bali, más específicamente a Denpasar para meternos en un ciudad playera al mejor estilo de Florianópolis la zona de Canasvieiras con un poco de la suciedad de los días siguientes al carnavalito de la pedrera; es decir un calle principal cuya idea es invadirla aunque ahora no haya ocurrido por ser temporada baja (si, 26 grados, horrible, la verdad desagradable temporada baja). Playas relativamente sucias, aguas muy lindas y claras pese a lo anterior. Bastante atestadas de gente, algo que no estaba buscando.


A la china le pega para tirar poses mientras el novio en speedo fotografia... Kuta beach.

Lo agarre justo en el aire al homie local tirando piruetas al atardecer.
¿Hablemos de economía, que a eso es a lo que vinimos no? Bue, el vendedor local haciendo gama de todos sus artilugios lingüísticos de inglés para venderte algo, (siempre se regatea claro, y nada mejor que aclarar que uno no es yankquiee ni europeo y alegar ser sudaca para conseguir verdaderos descuentos “yorando la milonga”), dentro de su repertorio de frases más comunes tiene estas dos perlitas:

1   ) “Cheap, Cheap”o “barato barato”, ya directamente sabiendo que está vendiendo bagallo, vagayo, wagalyo, porque el chino por lo menos tenía la decencia de encajarte “good quality”, éste no, va directo al lugar que sabe que gusta, a lo barato y de mala calidad;
2  ) La segunda que sale y suena mucho es nada mas ni nada menos que “Something?, You want something?” ¿Algo? ¿Querés algo? A lo que uno se queda en actitud de ¿me estás jodiendo? ¿ALGO HDP? ¿ALGO?

Una de las tantas porquerías copadas que tratan de venderte.
Igual el ofrecimiento mas lindo se lo llevó un filipino en Gili (si, en un momento le empezamos a decir filipino o “homie” a todos porque es más fácil que indonesio) que estaba colocadísimo de maruja, al cual le costó una enormidad reaccionar de que éramos occidentales, y cuando por fin entró levemente en sus cabales nos ofreció: “TATTOO TATTOO”, como quién te quiere vender un choclo con manteca en la playa o un helado palito… Standing Ovation, empleado del mes para este muchacho por la perseverancia.        

Por lo pronto en Bali tras el primer día de haber recorrido Kuta que era dónde estábamos parando y la zona parecida a Floripa, nos topamos con las ya mencionadas playas y en la vida nocturna bares con poca gente adentro, música hasta la manija y lleno, pero no lleno, repleto, pero ni siquiera repleto, desbordado de ligeras señoritas locales que te ofrecen su característico “massage boom  boom”, ergo saque sus propias conclusiones, muchas p###s. No lo escribo porque esto es un blog para la familia…

La siguiente jornada balileña fue un tour en motocicleta, para llegar al bonito templo de Ulu Danau al norte de la isla, y darme cuenta de que no nací hecho para manejar dicho vehículo, menos en las extremas condiciones de esta ciudad llena de filipinos motorizados que te pasan por todos lados chupándole todo un huevo, además que les gusta tanto tirar finitos a otras motos y a los autos como al yorugua la carne con cerveza fría y gratis. Tras haber sufrido el retorno a Kuta el siguiente día deparaba el encuentro con la calma: “me voy para las islas Gili” a excelente precio regateado a mi nuevo amigo indonesio Megoszch. Ah, la pucha me olvidaba contar lo mucho que le tira el fobal al indonesio, otra buena manera de entrarle con el regateo, Uruguay, mundial, Suarez, Cavani, Forlán, y el que ha salido bastante aunque sea increíble es: Recoba! Sin desperdicio… También Peñarol salió de la boca del oficial de inmigración que a su vez para colmos dijo: “Danubio no verdad eh?” El poder de la pelota es que le llaman.



Yo en una moto, algo para lo que no estoy hecho, y por suerte ahí no había trafico.
Las partes pobladas fueron encuentros cercanos con la muerte.

Ahí tirando fotolog...

El templo de Ulu Danau, casi casi sale la foto, nunca demasiado esmero...
De las Gili lo que se puede decir es lo siguiente: comida muy barata y muy rica, nos hemos convertido en excelentes catadores de Nasi Goreng, la mejor puesta de sol que haya visto en mi vida, el complot de las turistas occidentales más hermosas del mundo de reunirse en este lugar, y las aguas más cristalinas en que este cuerpito se haya bañado nunca antes. Peces de todas las especies apenas se entra en el agua, haciendo del snorkeling una actividad genial, pudiendo ver variados corales y hasta tortugas grandes cerca de la orilla. Por último este lugar me dejó una experiencia inolvidable en un punto específico llamado Hans Reef. ¿De qué hablo? De mi primer buceo exitoso durante 37 minutos y a unos 18 metros de profundidad, además de haber compartido la experiencia con varios buenos perfectos desconocidos.

Sunset, sencillamente sunset.
Jugando con la cámara aprovechando unos homies que tiraban magia con fuego...

Cerrando este nuevo capítulo, solo puedo decir que si algún día al lector se le ocurre poner un pie en esta tierra, definitivamente las Islas Gili son el lugar a visitar en estos alrededores, aconsejando dedicarle más de lo que yo pude que fueron 2 días nada más e instando a estar por lo menos una semanita en  paz, experimentado en su forma más pura esa sensación y sentimiento que llamamos felicidad.

¡Salud por ello!

 

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