El título es confuso, y
las situaciones que engloba, pese a claras han finalizado en un gran meollo de emociones
a la vez. Todo eso ha provocado la segunda estadía polaca, en la
viva ¡viva! Kraków, ciudad que por el tiempo pasado aquí he llegado a
comprender verdaderamente y disfrutar a pleno. Otras hubieran sido las
condiciones, otro el pasaporte que tuviera actualmente en mano (léase el europeo),
otras serías las palabras que aquí
estaría escribiendo actualmente a bordo del avión que me traslada de
Madrid a New York, puesto que probablemente no lo hubiese abordado y hubiese
intentado otra suerte en la tierra del idioma más complicado de Europa, pero en
este momento, aunque no sienta que el pasado reciente lo haya sido, todo es en
vano…
| entreverado como los collages del mocak y jiri klasek |