¡Allez, allez sur la Vilnius! Tras abandonar la tierra
prometida, nos encaminamos hacia una cruzada cada vez más fría, le llegó el
turno esta vez a los países bálticos de soportarnos. Luego de una mala planificación de José, nuestro GPS,
nos dirigimos a Bielorrusia donde una
frontera bastante militarizada nos pegó un revés que nos hizo recalcular en
forma manual la ruta de llegada a la pequeña y muy verde capital de Lithuania, aunque
por verde no estoy jugando con doble sentidos sino que se trata de una ciudad
muy arbolada. Llegamos a la noche y recorrimos gran parte del centro histórico
como hienas en busca de algún animal moribundo, ya que en ese plan estábamos
buscando comida hasta que hubo quienes pudieron satisfacer su apetito con el
tío Mc, y otros quiénes se procuraron el clásico menú de pizza-birra.
| panoramica de la greenish vilnius |
tipica casa de la res publicka uzupi
| imagenes que no reflejan el verdadero caudal de burbujas que habia |
Próxima urbe: Riga, capital Letona, por las mías para
terminar de recorrer los países bálticos.
Se trata de la ciudad más grande de
los tres balalálticos pese a que no lo aparenta, poco abatida por la segunda
guerra, sus rasgos más notorios son lo grisácea de sus construcciones junto con
la influencia germana por ser los principales edificadores en la
arquitectura de la ciudad, así como su
reposar a ambas márgenes del río Daugava. Un país con mucho repudio a lo soviético,
desde dónde se organizaron los principales movimientos de la zona para la lucha
por la independencia en contra de la decadente potencia roja.
| simbolo de la independencia de latvia, por las tres regiones y los tres estados balticos |
Su principal
monumento mira a occidente y tiene estatuas rompiendo cadenas que miran hacia
oriente, ergo hacia mosca. La idea de la cadena humana que partió desde Tallin
caminando y agrupando casi seis millones
de personas para llegar hasta Vilna cantando canciones folclóricas prohibidas
por los soviets, surgió también en este sitio. Un grato recuerdo que me llevo
de esta ciudad es arte alemán decorando mi computarada. Se pasa la noche en la
ciudad tras fuerte escavio birreo con otros compatriotas conocidos, para
encontrar un nuevo amanecer riguense, hasta que… Oh oh, ring ring, malas nuevas
desde Tallín… Aun así hubo un grato encuentro arquitecto que antes las trágicas
noticias se convirtió en esperanzador rayo de luz, gracias MCC.
| simbolo de los habitantes de bremen, germanos principales edificadores de la ciudad |
Así es, todo un mito lo de las palancas africanas, el
estonio la tiene mas grande que todos, te la puede poner a 300 kms de distancia
aparentemente. Estando en uno Riga puede sentir el pinchazo del miembro estonio
cuando se entera de verse sustraído impunemente de su equipaje a manos de algún plancha tallinés
que no solo vandalizó nuestro auto para hacerse de mi valija sino también el de
otros tantos compatriotas arquitectos que andaban por esa ciudad, en nuestro
caso dejándonos a la deriva en la Kangoo con un plástico de ventana por los
siguientes 10 días de viaje por no conseguir repuestos… ¡Ufa! Bueno, me siento
desnudito y frío, me quedan dos remeras y tengo que empezar de cero, peeeeeero,
como ya lo dije, son solo cosas, uno ha de saber desprenderse de ellas y lo mas
fastidioso es arrancar nuevamente de cero con lo mucho que me genera tedio
salir de compras, así que chau ¡AQUÍ NO HA PASADO NADA HE DICHO! Mi única
venganza que no pude concretar fue la de zarandearme violentamente a alguna
estonia con el objetivo de quedar a mano con el país. Una lástima, en
definitiva Estonia 1 – Bonzo 0. No todas se ganan.
| saludo a lo maicol para el pueblo estonio que tan linda bienvenida me diera |
| auto soviético, nueeevo de paquete |
| museo moderno de tallin, el KUNST |
Colorín colorado, los bálticos se me han acabado, pero
siento que he dejado bastantes cosas de mí en ellos, ifiunouguataimin… Gusto
dulce pese al sinsabor para nada trágico del final con el pueblo plancha
estonio.
| sensaciones que dejo estonia, ticket del parking donde fue usurpado mi equipaje, y elemento que muestra cómo se sintió |
Ahora se parte a pasar día y medio en Helsinki que
probablemente sea sin pena ni gloria para luego partir nuevamente y por última vez en expedición grupal a la segunda
tierra prometida: ¡Mother Russia!
So “Let me hear
your balalaikas ringing out, cause I’m going to the USSR”
No hay comentarios:
Publicar un comentario