11/9/12

La tierra prometida… Polska!

No en vano el pueblo judío estuvo vagando 40 años en el desierto a la salida de Egipto, igual minga ese verso de que llegaron a la tierra prometida en Palestina, si Palestina insisto once again. Aun así, al pueblo hebreo tras peregrinar bastante más que el fragmento temporal con que Arjona se inspira para hacer una canción de mierda, como todas las canciones del guatemalteco hdp,  este colectivo llegó finalmente a LA TIERRA PROMETIDA: POLONIA. Obvio, luego y no por su culpa pasó todo lo que pasó con los lindos vecinitos que tenían al lado que les pegó para no quererlos ver ni en figurita y culparlos de todos los males del mundo de aquel tiempo, llevándolos al límite del exterminio étnico en el mayor sinsentido de la historia humana.

la tierra prometida!
Kraków fue la primera ciudad en abrir sus brazos y darnos la bienvenida, pero a su vez nos pegó un buen cachetazo en lo que significó el paseo más duro en lo que va de viaje. Nada más ni nada menos que la visita al campo de concentración, mejor dicho, de exterminio de Auschwitz, el lugar más cruel de la tierra durante algo menos de un lustro en el transcurso de la WWII, lo pongo así porque nunca lo vi como IIGM. En un espacio que debe rondar en total unas 200 hectáreas a unos 45 kilómetros de Cracovia se ubica el infierno que fuera el último destino para más de 1.3 millones de personas de todas partes de Europa, entre ellos judíos, polacos y prisioneros de guerra. Si bien no es necesario describir todas las atrocidades cometidas por los nazis en el holocausto, solo otro detalle no tan popular merece ser mencionado, es que dentro de la práctica común de afeitar las cabezas de todos los reclusos, el pelo que se extraía para varios fines que le daban, uno de sus propósitos era el de la industria textil con el objeto de fabricar los trajes que usaban los soldados de la SS en batalla y otros uniformes, dando la cruel imagen de inclusive estar usando literalmente los despojos de sus víctimas. Cruel. Hemos aprendido y tal como lo señala una frase bien acuñada por George Santayana “aquel que no recuerda la historia, es propenso a vivirla una vez más”, siendo Auschwitz el lugar que atestigua uno de los puntos mas bajos de la humanidad.

el trabajo os liberara

el gas que usaban en las camaras

los equipajes que constituyen algunas de las unicas pruebas que alguna gente existió

zapatos, eran la vida o la muerte en birkenau
Pasando raya a la parte más dura de la columna, Cracovia es una ciudad pequeña pero encantadora, con mucha vida como en toda Europa. Gente joven por doquier que sale a pasear y divertirse. Excelente birra, obligatorio consumir la Kaztelan. Otra gran bebida es el fantabuloso Gin de alta calidad Lubuski, que tantas alegrías nos regalara a lo largo de Polonia. El último día de recorrida en Krakau fue perdido por razones de fuerza mayor, a frantic and not so much day. Después de una difícil despedida con esta ciudad, se salió hacia Varsovia, dónde me tocó manejar todo el camino, hasta llegar a la congestionada capital dónde me encontrara con la acaudalada fémina que proveyera el techo en dicha ciudad en una nueva y fructífera experiencia surfística.

las tipicas vecinas de varsovia, muy pintorscas

una imagen rara, un viejo vestido tipo tenenbaum
De pique salir a recorrer la ciudad con Anna, la host y Michelle, talentoso músico/fotógrafo/bachatero franchute de origen franco vietnamita. Una mezcla de culturas y personalidades muy interesante bajo el mismo techo. Warsaw ofrece una gran variedad de ambientes. Uno puede adentrarse en el distrito de Praga, que nada tiene que ver con la capital checa, y dejarse fluir por este curioso barrio que ha sido uno de los menos renovados de la capital pero que aun así resulta uno de lo mas lindos por la fuerte movida graffitera, los típicos patios de las residencias polacas dónde al entrar uno tiene la sensación de volver rápidamente al Uruguay por encontrarse a individuos que salvo porque hablan polaco se trata del nada extrañado plancha polaco, “eh cabeza, buenas bases naik”, sólo que acá se les llama “Dress” por la ropa deportiva que característicamente usan. Otras curiosidades es poder entrar a los boliches con perros, encontrar una cancha de volleyball playero (Arena, si, arena) en el medio de un patio dónde hay bolichitos para tomar alguna de las muy buenas birras polacas y dejar que se vaya la tarde.

el plancha polaco, muy peculiar
En lo que respecta a visitas y recorridas, la capital no ofrece demasiado pero todo se disfruta porque hay polacas en la vuelta, que resultan ser el principal patrimonio del país sin lugar a dudas, fundamentalmente por la relación 107/100 de mujeres a hombres. Paradisíaco el hecho de ir a cualquier boliche y que no sea un parrillada, todo lo contrario, lleno de “Evas” con mucha onda y receptivas. ¡Chapeau! 

la plaza antigua, zegismundo, etc en Warsaw

Un pensamiento que anduvo en la vuelta fue también lo mucho que se debe haber for***ado en este país durante la Eurocopa, mas a instancias de saber que estuvieron hasta el final por estas tierras la escoria humana de los italianos que no dejan títere con cabeza y que están todo el día para arrancarse la cabeza y etc. Retomando la seriedad, bueno, que si, que una vueltita por la Universidad, que una vueltita por la Ciudad Antigua, que de veterana no tiene nada porque hubo que levantar casi que por completo todo después de la guerra,  que ver los monumentos de Zegismundo y la Sirena, el memorial al levantamiento de Varsovia de 1944 y no mucho mas… Bueno seguramente sí mas cosas pero que no dieron el tiempo de todas…

monumento al levantamiento de varsovia de 1944, que igual pese a la valiosa accion se la dieron de parado después

Es una lástima tener que cerrar este capítulo del viaje llamado Polska, quedan muchas ganas de darle una revancha a este país que tanto lo merece…


Adiós Polonia… ¿o hasta luego?

¡Nezdorovie!

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