Ahí va Jordan, Esto es
jorda, naa? Bueno, habiendo agotado los jueguitos de palabras que se podían
hacer con el nombre del país aunque sin exprimir mucho la cantimplora en la que
guardo el cerebro, introduzco este país que dio mucho para lo poco que se
estuvo. Fugaz pasaje de 2 días. ¿Corto pero rendidor es que le dicen?
Verdaderamente una joyita que merece mas días de exploración, especialmente
haciendo la apreciación de que el primer día fue parado de pecho literalmente,
viajando con los restos de mi cuerpo por lo que fuera una soberana ingesta de
gin tonic la última noche en Sharm. Consejo de viajero #54: No viajar
alcoholizado si el traslado es terrestre, la resaca dura todo el día luego.
| Les pareció amistoso el cuerpo de un alien en la frontera, a mi tmb... |
Tras incursionar por la
lenta y minuciosa aduana Israelí, necesaria para hacer el paso a Jordania, llegamos
a la ciudad de Aqaba en la frontera. Basicamente no pasó nada acá mas que
percatarnos del inexplicable poderío de la moneda local, el dinar jordano. 1 JD
= 0,7 USD. ¿Cómo? Nadie lo supo explicar, pues ni siquiera se trata de un país
petrolero, supuestamente los principales ingresos de la nación son el turismo
del cual Petra es el principal afluente (alrededor de 30%, si raritos los
números manejados) y luego que son exportadores de fosfatos, que se ve eso se
debe estar dando muy bien…
| el maleficio funcionando |
| un coche nueeeeeevo de paquete |
¡Zas y no diego! De la
nada tras dormitar en el bondi resaqueando me encuentro en el medio del valle
del Wadi Rum, una especie de desierto que se la juega de cañón que ofrece
paisajes espectaculares. Contemplación, serenidad, paz. Seguramente se preste
para actividades de trekking interesantes, aunque no lo se ni lo puedo
aseverar. La maldición del conductor jodido continúa, pues para atravesar el
valle hubo que montar unas camionetas 4x4 muy interesantes… interesantemente
jodidas, ya que la que me subí, y por ello hablo del maleficio, se murió a
menos de un kilometro de haber arrancado, tras el arribo del auxilio y
reemplazo del vehículo proseguimos nuestra travesía hasta el destino final,
dónde no hubo ninguna sucesión de eventos trágica que acabara de forma ridícula
con la vida de muchas personas. Allí tocó otra noche mas en el desierto, con
todo lo que eso implica, buena comida, bailes típicos y ¿qué cosa no puede
faltar??? La gloriosa shishoca de manzana, haciendo todo lo posible por
destruir la ya limitada capacidad pulmonar.
| El valle del Wadi Rum, ironías que el desierto sea tan lindo... |
Agradable sorpresa aunque no registrada es que por primera vez en 3 meses de viaje se admiró un cielo estrellado intenso y repleto de luces, extraño pero cierto. Ah y brrr, en el desierto se pone fresssssco para dormir afuera “de cuerpito gentil” como diría mi vieja, una expresión de merde.
| una sonrisita por el cielo brillante! smile! |
Siguiente y último día:
Petra, la joya del país que realmente lo es, bah, obvio que tomando en cuenta
lo poco visto. Ciudad de origen nabateo, si, a partir de acá se pone bastante
bíblico el viaje pero en su forma se lo toma como un libro de historia
más. Petra es una ciudad cavada en las
rocas de las montañas que la resguardan, cuenta con un único acceso estrecho,
que la hizo durante la época en que floreció, la de las caravanas comerciales
que atravesaban la ruta de los reyes, un sitio estratégico e impenetrable para
las diferentes sociedades ancestrales que intentaron apoderarse de ella.
Básicamente es cómo la táctica murciélago en fútbol, los 11 abajo del arco que
no entra nada ni nadie, y así sobrevivió durante bastante tiempo resistiendo
inclusive los embates de Alejandro Magno en dos oportunidades hasta que los
romanos liderados por Trajano le encontraron talón de Aquiles: su provisión y
reservorio de agua se encuentra ubicado a las afueras de la ciudad, y cortando
dicho suministro la vida no era posible, ergo, así se gestó la caída del
atrincherado pueblo nabateo. La pieza más exquisita es una fachada que
auspiciaba de templo que fue tallada en la montaña en una sola pieza, algo
sencillamente increíble.
| Petra y su exquisita fachada |
Adentro
de la ciudad hay un anfiteatro, obvio que tallado en la montaña, éste albergaba
alrededor de 4000 mil nabateos cuando había que reunirse a discutir los
problemas de la ciudad o atender a algún espectáculo, además un gran templo del
que permanecen en pie los cimientos y varias columnas. En su momento de
esplendor seguro que Petra fue majestuosa, ya que existían arcos y caminos de
los cuales hoy solo restan algunos escombros. Ah, construían de arriba para
abajo, es decir, tallaban primero ventanas superiores para adentrarse en la
montaña e iban picando hasta crear salones perfectamente geométricos en el
interior montañoso, lugar dónde habitaban las familias nobles nabateas.
La historia de Petra es
muy rica e interesante mas no creo me competa en esta ocasión explayarme sobre
ella, además de que no soy ningún petrólogo experto, lo único que me une
verdaderamente a la ciudad es tener un rostro de petra, jeje. Lo que faltó por
estos lares que hubiera sido la frutilla de la torta como en cualquier lugar
fue la interacción con el locatario, pero toooodo no se puede.
| time to fly, leave jordan with a smile... |
A contemporizar se ha
dicho. La próxima columna probablemente venga sabrosa, la pasaremos bomba ya
que me voy para Israel, digo Palestina, digo Israel, digo PALESTINA…
¡Give it up for the Palestinian state!
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